La sedación Consciente por Vía Intravenosa “IV”, se consigue mediante la administración de un medicamento sedante, a través de una vía venosa, generalmente mediante su dilución en suero, para permitir una introducción muy lenta y sin molestias, por medio de un gotero que permita su correcta dosificación. Este procedimiento debe ser controlado por personas expertas, generalmente un anestesiólogo.

La sedación IV ofrece una serie de ventajas importantes:

  • Es una técnica muy efectiva. Sus efectos se sienten inmediatamente.
  • Los efectos desaparecen poco después de terminar el tratamiento e interrumpir la administración, dejando una agradable sensación de olvido.
  • Permite controlar la profundidad de la sedación y adecuarla a las características del paciente y a los requisitos del tratamiento.
  • Al disponer de una vía venosa permite poder administrar fácil y eficazmente cualquier otra medicación que el paciente precise, con mayor eficacia y sin ninguna molestia. Mejorando el confort y la calidad del tratamiento
  • Ofrece un plus de seguridad ante cualquier eventual emergencia, pues disponer de una vía intravenosa es uno de los principales procedimientos que siempre se deben llevar a cabo
  • Como inconvenientes relativos podemos reseñar:
  • Exige la presencia de un anestesiólogo
  • Necesidad de entrenamiento específico para el personal colaborador.

La Sedación IV no debe confundirse con la Anestesia General

La anestesia general raramente se utiliza en las clínicas dentales, generalmente su uso se circunscribe a Hospitales donde cuentan con equipamiento especí́fico y sistemas de monitorización completos. Debe ser realizada por Anestesiólogos. Tiene un elevado coste y es un tratamiento mucho más agresivo para el paciente. Debe ser empleada para casos muy concretos. No está exenta de cierto Riesgo de complicaciones. Precisa de monitorización y tras su realización el paciente debe reposar en un área de recuperación bajo supervisión.